Algunos
padres de familia se preguntan si las vacunas son todavía necesarias.
¡Si! ¡Las Vacunas Todavía Se Necesitan! Muchos
padres de familia nunca han visto casos de enfermedades que se previenen
con la vacunación como el sarampión, paperas, rubéola,
polio, difteria, o tétanos por que muchas de estas enfermedades
ya han casi desaparecido o existen muy pocos casos de personas infectadas
con ellas. Si no vemos estas enfermedades, es muy difícil de
entender por que es que debemos de protegernos contra ellas. Sin las
vacunas, epidemias de estas enfermedades que se previenen con la vacunación
podrían resurgir, poniendo la salud de nuestros hijos y de
la comunidad en riesgo de enfermarse.
La población que vive en San Diego es muy móvil, hay
muchos turistas, emigrantes y personas que vienen aquí por
negocios. Tenemos varias bases militares, 4 universidades y una industria
del turismo multi-millonaria. La frontera con México es el
cruce fronterizo más visitado en los Estados Unidos. Por estos
motivos, es importante vacunarnos, pues de lo contrario, en cualquier
momento podría haber epidemias de estas enfermedades que se
previenen con la vacunación. Muchas de estas enfermedades no
las vemos en nuestras colonias y vecindarios gracias a la vacunación,
pero la realidad es que los virus y bacterias responsables de causar
estas enfermedades existen todavía y andan por ahí esperando
una oportunidad para atacar. En 1980 en los países anteriormente
conocidos como Unión de Republicas Soviéticas hubo una
epidemia de difteria, también hay brotes de polio en ciertos
países de África.
Un brote de enfermedad puede ocurrir en cualquier momento. Como en
San Diego, cuando en el año 2001 un turista Japonés
introdujo el virus del sarampión. En julio de ese mismo año
una niña nativa de San Diego fue hospitalizada por causa del
sarampión del cual se contagio durante un viaje a Alemania.
Es verdad que estas enfermedades ya no son muy comunes, pero esto
se debe a la vacunación. Antes de que existieran las vacunas,
los padres de familia podían esperar que cada año ocurriera
lo siguiente:
- 10,000 casos
de niños paralizados por la polio
- Cerca de
20,000 recién nacidos con deformidades del nacimiento a
causa de la Rubéola
- 4 millones
de niños infectados con el virus del sarampión y
3,000 de ellos morirían
- Difteria
era la causa más común de muerte en niños
en edad escolar
- La bacteria
de infecciones graves por Haemophilus Influenzae tipo b (HIB)
causaba meningitis en 15,000 niños
- 8,000 niños,
la mayoría de ellos menores de un año de edad, morían
por la tos ferina
El descubrimiento
y uso de las vacunas redujo y, en algunos casos elimino, muchas
de las enfermedades que mataban o enfermaban gravemente a niños
y adultos de la generación de nuestros abuelos.
A continuación puede ver algunos ejemplos del impacto tan
grande que la vacunación ha tenido en nuestras comunidades.
Si desea más información científica sobre estudios
relacionadas con la vacunación por favor visite las páginas
de Internet que se encuentran al presionar Otros Recursos.
Varicela (viruela loca)
La varicela es una infección causada por el virus varicella y es altamente contagiosa. El sarpullido empieza como erupciones rojas que se vuelven ampollas y cubren el cuerpo entero. Generalmente, hay entre 200-500 ampollas durante una sola infección. Imagínese que 100 personas se encuentran sentadas en una habitación por varias horas platicando. Si una de estas personas tiene varicela, y las otras 99 nunca se han infectado con el virus de la varicela o nunca se vacunaron contra ella, entonces aproximadamente 85 de las 99 personas que se encontraban en esa habitación se contagiaran de varicela.
Antes de 1995 cuando se recomendaba la vacuna contra la varicella para todos los niños, aproximadamente 4 millones de niños fueron infectados con la varicella cada año. Cada semana, un niño y un adulto se morían de la varicella. Además, la varicela provocaba cerca de 10,000 hospitalizaciones y 100 muertes al año la mayoría de estas hospitalizaciones y muertes ocurrían en niños pequeños y que se encontraban saludables hasta antes de enfermarse de varicela. ¡Es muy importante que nos demos cuenta de que la varicela puede causar complicaciones graves en los niños!
Se pone la vacuna contra la varicella para prevenir la varicella y también las consecuencias severas y a veces fatales de la varicella. Estas consecuencias pueden incluir la infección seria de la piel, la inflamación del cerebro y la neumonía.
Se pone la vacuna contra la varicella a los niños quienes no han contraído la enfermedad de la varicella. Actualmente, se recomienda dos dosis de la vacuna para los niños entre los doce meses de edad y los doce años de edad. Generalmente se pone la primera dosis al niño entre los 12 y 15 meses de edad y la segunda dosis entre los 4-6 años de edad. Siempre se han recomendado dos dosis de vacuna para los niños de 13-18 años de edad.
Para mayor información sobre la enfermedad de la varicella y la vacuna contra la varicella, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Chickenpox (Varicella) (en ingles)
Difteria
La difteria es una enfermedad respiratoria causada por una bacteria que se esparce por el toser y estornudar. La toxina propagada por la bacteria causa una dificultad para respirar y tragar. También ataca el corazón, los riñones y el sistema nervioso. Si no está tratado, puede culminar en el bloqueo de la respiración, coma, y la muerte. En los años de 1920, la difteria fue una causa común de la muerte en los niños y adolescentes. En el punto culminante de la difteria, hubo aproximadamente 150,000 casos de difteria en los Estados Unidos cada año. La vacuna contra la difteria, fue utilizada en los Estados Unidos en los primeros años de los 1940, y casi ha eliminado esta enfermedad. Ahora, vemos menos de 2 casos cada año en los Estados Unidos. El toxoide diftérico (que está incluido en las vacunas DTaP y Tdap) puede prevenir esta enfermedad.
Varios fabricantes hacen vacunas las cuales protegen contra la difteria. La vacuna DTaP esta generalmente aplicada a los 2, 4, 6 meses y entre 12-15 meses de edad con otra dosis entre 4-6 años de edad antes que el niño empiece la escuela. Las dosis de refuerzo están recomendadas empezando entre los 11-12 años y cada 10 años después. El primer refuerzo es con la vacuna mejorada de Tdap y las otras dosis de refuerzo son la vacuna Td.
Aún hay países que experimentan brotes de difteria. Favor de revisar la sección de nuestro sitio del internet Vacunas y Medicamentos para Viajar para ver los enlaces para información al día sobre su destino antes de viajar, y una lista de médicos locales y privados para el viaje, entre otros.
Para mayor información sobre la difteria y las vacunas que lo previene, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Diphtheria (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre Tdap:
www.immunize.org/vis/spdtap01.pdf
Haemophilus influenzae tipo b (Hib) La bacteria Haemophilus influenzae tipo b (o Hib) causa una infección bacteriológica seria, la cual ocurre principalmente en los bebés. Está bacteria puede causar la meningitis, infecciones del sistema circulatorio, artritis, las infecciones de los huesos, la piel y la garganta, la neumonía y otras enfermedades.
Los niños con meningitis a menudo tienen una fiebre, el cuello tieso, y sopor. Estos síntomas puedan progresar rápidamente a un estado de coma y la muerte. Algunos niños recuperan de la enfermedad pero tienen condiciones permanentes como la parálisis, sordera, o retraso mental. Esta enfermedad pueden ser serios en los bebés menores de un año, pero hay poco riesgo de contraerla después de 5 años de edad. La Hib meningitis causa la muerte uno de cada 20 niños. Se contagia por medio del toser y estornudar.
Se da la vacuna Hib a los 2, 4, 6 y entre los 12-15 meses de edad. Aunque la vacuna Hib previene lo que era la causa más común de meningitis bacteriológica, no previene todos los casos de la meningitis. Otras causas de la meningitis incluyen las bacterias neumocócicas y meningocócicas. Vea las secciones que se encuentran en la parte de abajo sobre las vacunas contra la neumocócica y meningocócica.
Para mayor información sobre la Hib y las vacunas que lo previene, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Hib (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre Hib:
www.immunize.org/vis/sphib.pdf
Hepatitis A
La hepatitis A es un virus que causa la enfermedad del hígado. Los síntomas incluyen la fatiga, fiebre y la ictericia (coloración de la piel y los ojos), nausea, pérdida del apetito y los vómitos. Cuando están infectados, los síntomas son menos visibles en los niños pequeños así muchas veces la enfermedad no está reconocida hasta que la persona que cuida al niño sufre de la enfermedad. Se encuentra el virus de hepatitis A e las heces de las personas infectadas.
Se administra la vacuna de hepatitis A en dos dosis: una dosis entre los 12-23 meses de edad u el segundo 6-12 meses después). El Comité de Asesoría de las Prácticas de Inmunización (ACIP) recomienda la administración de la vacuna de hepatitis A vacuna a todos los niños 12-23 meses de edad en los Estados Unidos en su reunión de 27 de octubre de 2005. Antes de esta recomendación, muchos de los estados incluyendo California tenían programas para inmunizar a los niños de 2 a 18 años de edad. Estos programas seguirán.
Para mayor información sobre la enfermedad de hepatitis A y la vacuna contra la hepatitis A, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Hep A (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la hepatitis A: www.immunize.org/vis/sp_hpa06.pdf
Hepatitis B
La hepatitis B es un problema público serio que afecta personas de todas las edades en los Estados Unidos y alrededor del mundo. Más que 78,000 personas contraen hepatitis B en los Estados Unidos. El virus de hepatitis B virus ataca al hígado y puede causar enfermedades serias (incluyendo el cáncer del hígado, daño al hígado en algunos casos, la muerte.
La mejor manera para estar protegido contra la hepatitis B es por medio de la vacunación con la vacuna contra hepatitis B vaccine, la cual ha sido comprobado de ser seguro y efectivo. Se administra la vacuna en una serie de tres dosis entre un período de 6 meses. Generalmente se le da al nacer, a los 2 meses y 6 meses de edad.
Para mayor información sobre la enfermedad de Hepatitis B y la vacuna contra la Hepatitis B, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Hep B (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la Hepatitis B: www.immunize.org/vis/sphepb01.pdf
VPH
En Junio del 2006 el FDA anunció que se aprobó una vacuna contra el virus papiloma humano genital VHP (HPV en inglés). Esta es la primera vacuna desarrollada para prevenir el cáncer del cuello de la matriz, lesiones genitales pre-cancerosos y verrugas genitales a causa de los tipos 6, 11, 16 y 18 de HPV. Los tipos 16 y 18 causan 70% de los casos del cáncer del cuello de la matriz y los tipos 6 y 11 causan 90% de los casos de verrugas genitales. La vacuna tendrá mayor impacto si se da antes de que una mujer empiece a estar sexualmente activa. Cada mujer, aunque son vacunadas, deben de seguir las recomendaciones de recibir una prueba de papanicolau (PAP) de rutina. La vacuna fue aprobaba para usarse con mujeres entre 9 a 26 años de edad.
Como un promedio, hay 9,710 casos nuevos de cáncer del cuello de la matriz y 3,700 muertes atribuidas a cáncer del cuello de la matriz en los EEUU cada año. Por todo el mundo, cáncer del cuello de la matriz es el segundo cáncer más común entre mujeres. Hay una estimación que el cáncer del cuello de la matriz causa más que 470,000 casos nuevos de cáncer del cuello de la matriz y 233,000 muertes cada año. HPV es la infección transmitida sexualmente más común en los EEUU. El CDC estima que cada año aproximadamente 6.2 millones de estadounidenses se infectan con HPV genital y que más que la mitad de todos los hombres y mujeres sexualmente activos se infectarán con HPV durante su vida.
Para mayor información sobre la enfermedad de Hepatitis VPH y la vacuna contra la Hepatitis VPH, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: HPV (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la HPV www.immunize.org/vis/sp_hpv.pdf
Influenza
La influenza (gripe) es una enfermedad respiratoria muy contagiosa. Según los CDC, cada año en los Estados Unidos, hay un promedio el 5-20% de la población que contrae la gripe, más de 200,000 personas están hospitalizadas por las complicaciones de la gripe y alrededor de 36,000 personas fallecen a causa de ella.
Los virus de la gripe se esparcen principalmente de persona a persona por medio de las personas con gripe, tosiendo o estornudando. A veces, una persona se contagia cuando toca algo con el virus de gripe y luego tocándose la boca o nariz. La mayoría de las personas adultas y sanas pueden infectar a otras comenzando el día antes que los síntomas se presenten y hasta 5 días después de enfermarse. Esto quiere decir que Ud. puede contagiar a otras personas con la gripe antes de que Ud. se de cuenta que está enferma, además de cuando está enferma.
Los síntomas de la gripe incluyen fiebre alta, dolor de cabeza, fatiga extrema, una tos seca, una garganta adolorida, la nariz congestionada o con mucha flema y los músculos adoloridos. Las complicaciones de la gripe pueden incluir la neumonía bacteriológica, infecciones del oído o de los sinus, deshidratación y el empeoramiento de condiciones médicas crónicas como falla cardiaca, el asma o la diabetes. Los síntomas del malestar estomacal incluyen la nausea, los vómitos y diarrea, esto ocurren muy poco en los adultos.
La manera única y mejor para prevenir la gripe es que se ponga una vacuna contra la gripe cada año. Son dos tipos de vacunas contra la gripe:
La “vacuna inyectada" - la cual es una vacuna inocua (contiene el virus muerto) que se inyectan con una aguja. La “vacuna inyectada" es aprobada para el uso en personas desde los seis meses de edad y mayores, incluyendo las personas saludables y personas con condiciones médicas crónicas.
La vacuna intranasal contra la gripe es una vacuna hecha con los virus vivos pero debilitados que no causan la gripe (también llamada en inglés LAIV para “Live Attenuated Influenza Vaccine”). LAIV es aprobada para el uso en las personas saludables entre 5 años hasta 49 años de edad quienes no están embarazadas.
Aproximadamente después de dos semanas de la vacuna, los anticuerpos que protegen contra la infección de la influenza (gripe) se desarrollan. Muchas personas se aplican la vacuna contra la gripe en los meses de octubre o noviembre, pero es importante recordar que la temporada de la gripe puede tarda hasta el mes de marzo siguiente, así que no es demasiado tarde ponerse la vacuna en diciembre, enero o hasta más tarde!
Las vacunas contra la gripe no protegerán contra las enfermedades que se parecen a la gripe pero están causadas por los virus que no son de la influenza (gripe).
Para mayor información sobre la enfermedad de influenza y la vacuna contra la influenza, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Flu (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la Influenza (inyección): www.immunize.org/vis/spflu06.pdf
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la Influenza (atomizador nasal): www.immunize.org/vis/spliveflu06.pdf
Sarampión
Antes de que existieran las vacunas, casi toda la gente en los Estados Unidos se infectaba con el virus del sarampión. Se reportaban de 3 a 4 millones de casos cada año. Cerca de 450 muertes por causa de esta enfermedad se reportaron cada año entre 1953 y 1963. Algunas personas infectadas con el sarampión desarrollan encefalitis, y 1 de cada 1,000 gentes con sarampión mueren. El uso de la vacuna contra esta enfermedad ha reducido en un 95% los casos de sarampión.
El sarampión todavía ocurre a lo largo de todo el mundo y es frecuentemente importado a los Estados Unidos. En 1995, hubo 1.1 millones de muertes en todo el mundo causadas por el sarampión. Si dejáramos de vacunar, se calcula que cerca de 2.7 millones de personas morirían a causa del sarampión. Hubo dos casos de esta enfermedad en San Diego el año pasado y este año ya hubo un caso, el cual fue un una persona que vino de Japón.
Si suspendiéramos la vacunación contra el sarampión, seguramente regresaríamos con rapidez a las cifras de casos y muertes por sarampión que ocurrían antes de que existiera la vacuna. Entre 1989 y 1991, el número de casos reportados de sarampión se elevó marcadamente, hubo más de 55,000 casos, 11,000 hospitalizaciones y 120 muertes reportadas. La causa principal de este brote de enfermedad se debió a los niveles bajos de vacunación que existían entre los niños de edad preescolar. En el Condado de San Diego en 1989, se reportaron 985 casos de sarampión y 3 niños murieron.
Para mayor información sobre la enfermedad de sarampión y la vacuna contra el sarampión, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Measles (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre el sarampión: www.immunize.org/vis/spmmr.pdf
Meningococcal
La meningitis es una infección del líquido de la médula espinal y el líquido alrededor del cerebro de una persona. A veces se le refieren como meningitis espinal. Generalmente la meningitis está causada por una infección viral o bacteriológica. La meningitis viral es generalmente menos severa y las personas se recuperan sin tratamiento específico mientras que la meningitis bacteriológica puede ser muy seria y podría resultar en el daño al cerebro, pérdida del oído o problemas de aprendizaje. En el caso de la meningitis bacteriológica, es importante saber cual tipo de bacteria está causando la meningitis debido a que los antibióticos pueden prevenir algunos tipos de propagarse e infectar a otras personas. Antes de los 1990, Haemophilus influenzae tipo b (Hib) fue la causa principal de la meningitis bacteriológica, pero con el comienzo de las nuevas vacunas que se aplican a todos los niños como parte de su vacunación rutinaria ha reducido la ocurrencia de la enfermedad invasiva atribuido a H. influenzae. La meningitis causada por Streptococcus pneumoniae también ha sido reducido desde la introducción de la vacuna neumocócico conjugada en 2000. Hoy día, Neisseria meningitidis es la principal causa de meningitis bacteriológica.
Algunas formas de meningitis bacteriológica están contagiosas. La bacteria se propaga por medio del intercambio de secreciones de la garganta y sistema respiratorio (i.e., toser, besar).
Los síntomas comunes en las personas mayores de dos años de edad son la fiebre alta, dolor de cabeza, y cuello tieso. Estos síntomas pueden desarrollar en un período de varias horas o pueden tomar 1 o 2 días. Otros síntomas pueden incluir la nausea, los vómitos, la molestia para mirar a la luz alta, la confusión, y el sopor.
Hay dos tipos de vacunas contra la meningocócico que se usan en EE. UU.-- MPSV4 (la vacuna de meningocócica polisacárido quadravalente) y MCV4 (vacuna de meningocócica conjugada tetravalente). Ambos pueden prevenir 4 tipos de enfermedad meningocócica (llamados serogrupos A, C, Y y W-135), incluyendo 2 de los 3 tipos más comunes en los EE. UU. (serogrupos C y Y). No existe una vacuna contra el tercer tipo más común en los EE. UU. (serogrupo B). Ambas vacunas son efectivas, y pueden proteger como al 90% de las personas que se les aplican. La vacuna MCV4 es de más reciente desarrollo—fue aprobada en 2005 y se esperan que dé protección más efectiva y por mayor tiempo.
La vacuna MCV4 está recomendada para todos los niños durante su visita rutinaria de pre- adolescente (11 a 12 años de edad). Para los adolescentes a quienes no se les aplicó la vacuna MCV4 previamente, se recomienda una dosis al entrar a la escuela secundaria. Se pueden aplicar la vacuna MCV4 a otros adolescentes quienes deseen bajar su riesgo de contraer la enfermedad. Personas adicionales que están en riesgo y se les recomienda la vacuna, son a los estudiantes del primer año de la Universidad que van a vivir en los dormitorios, los microbiólogos quienes están expuestos rutinariamente a la bacteria meningocócica, los reclutas a las fuerzas militares de EE.UU., cualquier persona que tiene un bazo dañado o con un bazo amputado, cualquier personas que tiene deficiencia del componente complementaria terminal (un disturbio del sistema inmune), cualquier persona que va a viajar a los países en las cuales la enfermedad de meningocócica ocurre al menudo, y aquellas personas quienes hayan sido expuestas a la meningitis durante un brote.
Para mayor información sobre la enfermedad de meningococica y la vacuna contra la meningococica, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Meningitis (en inglés)
National Foundation for Infectious Disease: Meningitis
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la meningitis: www.immunize.org/vis/sp_men05.pdf (Esta hoja no está actualizada para incluir nuevas recomendaciones publicadas en agosto de 2007 para vacunar a todos los niños y adolescentes de 11-15 años de edad.)
Paperas
Las paperas estás causada por un virus y generalmente causa inflamación de las glándulas de saliva o las parótidas, las cuales están debajo de los oídos, y tardan hasta los 7-10 días. Las paperas pueden causar la meningitis, la inflamación de los testículos y ovarios, la inflamación del páncreas y la sordera permanente. En 2006, un brote multi-estatal de paperas ocurrió en los EE. UU. Cuarenta y cinco estados reportaron 5,783 casos de paperas confirmadas o posibles. Muchos de los casos estaban entre los estudiantes de las universidades quienes vivían en dormitorios.
La vacuna que protege contra las paperas se llama MMR (en inglés) o triple viral en español, la cual representa el sarampión-paperas-rubéola, y protege contra estas tres enfermedades. Se aplica a 12-15 meses de edad, con un refuerzo a los 4-6 años de edad, lo cual es generalmente cuando el niño comienza la escuela. Otra versión de la vacuna también está combinada—la vacuna MMRV, la cual incluye protección contra el sarampión-paperas-rubéola y la varicela.
Para mayor información sobre la enfermedad de paperas y la vacuna contra las paperas, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Mumps (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la vacuna MMR: www.immunize.org/vis/spmmr.pdf
Enfermedad Neumococo y la vacuna anti-neumococo (en los niños)
Antes de que se introdujera la vacuna contra la enfermedad de neumococo, la incidencia de esta enfermedad, especialmente en niños menores de 5 años de edad (en los EE. UU.) causaba 700 casos de meningitis y 13,000 casos de infecciones en el sistema circulatorio. El neumococo también causa muchos casos de infecciones del oído.
La meningitis es el tipo más serio de enfermedad neumococo. De los niños menores de 5 años que contraen meningitis neumococo, alrededor de 5% morirán de la infección y otros pueden tener problemas de largo-plazo como la pérdida del oído.
Los niños con neumonía tienen fiebre alta, tos y respiración rápida. La bacteria pueden causar que la pus se acumule dentro del pulmón, y también afuera de el - esta acumulación puede causar el colapso del pulmón. Muchos niños con neumonía tienen que ser hospitalizados. Muchos niños con neumonía neumococo o infecciones del sistema circulatorio tendrán que ser hospitalizados; alrededor del 1% de los niños con infecciones del sistema circulatorio o neumonía con una infección del sistema circulatorio morirán por esta enfermedad.
La vacuna neumococo (llamada PCV7) es muy efectiva para proteger a los niños contra de la enfermedad neumocócica. Esta vacuna se le recomienda a todos los niños menores de 24 meses de edad, y ciertos niños con un alto riesgo de infección (tales niños con enfermedades de anemia de falciforme, infección de VIH, enfermedades crónicas del corazón o pulmón) que tiene desde 24 hasta 59 meses de edad. Las personas con los implantes cocleares estan en riesgo más alto de neumonía neumococo y deben de recibir la vacuna PCV7 y PPV23, apropiada por su edad (vea Enfermedad neumococo y las vacunas (para personas adultas).
Para mayor información sobre la enfermedad neumococo y la vacuna contra neumococo para los niños, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Pneumococcus (en inglés)
National Foundation for Infectious Diseases: Pneumococcal
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la PCV7:
www.immunize.org/vis/sppnPCV7.pdf
Enfermedad Neumococo y la vacuna anti-neumococo (en personas adultas)
Hasta el año 2000, las infecciones causadas por la bacteria Streptococcus neumoniae resultaban entre 100,000-135,000 hospitalizaciones para tratar la neumonía y 60,000 casos de enfermedad invasiva de los cuales incluían 3,300 casos de meningitis. Los datos sobre estas enfermedades están cambiando ahora debido a la introducción de la vacuna conjugada (véase la Enfermedad neumococo y vacuna (en los niños) arriba). El índice de la enfermedad invasiva ha bajado significadamente pero la muerte todavía ocurre en el 14% de adultos hospitalizados con enfermedad invasiva.
La mejor manera de protegerse contra esta enfermedad es por medio de la vacunación. Se recomienda una sola dosis de la vacuna neumocócica (llamada PPV23) para la mayoría de personas de 65 años de edad y mayores. Se recomienda una dosis para algunas personas de dos años de edad y mayores con ciertas condiciones de alto riesgo (tales como disfunción del bazo o su amputación, enfermedad de Hodgkins, o deterioro crónico de los riñones) con un refuerzo a los 65 años de edad. Se reconoce la baja utilización de la vacuna PPV23; muchas infecciones se podrían prevenir con el mejor uso de la vacuna PPV23 entre las personas adultas.
Para mayor información sobre la enfermedad neumocócica y la vacuna contra la neumocócica para adultos, vea:
National Foundation for Infectious Diseases: Pneumococcal (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la PPV23: www.immunize.org/vis/sppne97.pdf
Polio
La polio es causada por un virus y es contagiosa. Afecta a las personas en forma diferente – algunas no se sienten enfermas, otros se quejan del dolor de garganta, fiebre, dolor del estomago o los vómitos, un cuello tieso o dolor de cabeza. El virus hace su daño primeramente por medio de reproducirse en los intestinos, luego viaja por el sistema circulatorio dónde puede infectar al cerebro y la médula espinal. La parálisis asociada con la polio ocurre cuando el virus se reproduce y ataca al sistema nervioso. Solamente una en cada diez personas quienes fueron paralizadas por la polio se recuperaron – la mayora tuvieron que usar una silla de ruedas o un pulmón de hierro para el resto de la vida. El plan para eliminar la polio para el año 2008 por medio de un esfuerzo global y continuo. El hemisferio occidental fue declarado libre de polio en 1991. Sin embargo, debido al viaje internacional, el virus ha sido importado en algunas ocasiones de los países que todavía padecen de esta enfermedad. Los viajeros a países que todavía sufren de polio deben estar vacunados apropiadamente. Favor de revisar las páginas del internet de la sección de Vacunas y Medicamentos para Viajar para los enlaces a información al día para sus destinos antes de viajar, y también para una lista de médicos de viaje privados en el área, entre otras cosas.
Desde el 1 de enero de 2000, la vacuna inactivada de polio (IPV en inglés) es la única vacuna administrada en los EE. UU. para prevenir el polio, mientras antes la vacuna OPV o las gotas de polio fueron utilizadas. La forma de IPV la cual es recomendada por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y la Academia Americana de Pediatría (AAP), no causa, y no puede causar la parálisis.
Para mayor información sobre el polio y la vacuna contra el polio, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Polio (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre el polio: www.immunize.org/vis/sp_pol00.pdf
Rotavirus
Este virus causa la diarrea severa, acompañada muchas veces por los vómitos, la fiebre y la deshidratación, principalmente en los bebés y niños. Está fácilmente propagado por el contacto con las heces de una persona infectada y también se puede propagar en las manos y objetos contaminados.
Es la causa principal de diarrea en los bebés y niños pequeños en los EE. UU. y en el mundo. Casi todos los niños en los EE. UU. tienen el riesgo de estar infectados con rotavirus antes de su quinto cumpleaños. Cada año en los EE. UU., el rotavirus es responsable para más de 400,000 visitas al doctor; más de 200,000 visitas a la sala de emergencia; 55,000 a 70,000 hospitalizaciones; y entre 20 y 60 muertos.
La mejor manera para protegerse contra rotavirus es con la vacunación. Es muy importante que Ud. se lave las manos de su niño, aunque el mejorar la higiene y sanidad esto no ha sido suficiente para reducir significadamente el índice de rotavirus.
La vacuna contra el rotavirus no previene la diarrea o los vómitos causados por otros tipos de virus pero es muy efectivo contra la enfermedad de rotavirus. Los estudios indican que la vacuna puede prevenir alrededor del 74% de todos los casos de rotavirus, incluyendo como 98% de los casos severos y como el 96% de las hospitalizaciones debido a rotavirus.
Se administra la vacuna por medio de la boca. La primera dosis de la vacuna de rotavirus se debe administrar entre 6-12 semanas de edad y dos dosis adicionales se administran en espacios entre 4-10 semanas. Los niños deben recibir las tres dosis antes de cumplir las 33 semanas de edad.
Para mayor información sobre la enfermedad de rotavirus y la vacuna contra rotavirus, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Rotavirus (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre el rotavirus: www.immunize.org/vis/sp_rota06.pdf
Información Actualizada: 13 de febrero, 2006: La FDA publica una alerta sobre los casos de intususcepción en los bebés vacunados con la vacuna RotaTeq® (rotavirus).
La intususcepción es un trastorno en lo cual una parte del intestino – generalmente el intestino pequeño – resbala dentro de otra parte del intestino. A veces se refiere esto al “telescopio” porque es similar a la manera que un telescopio se mete adentro. La intususcepción es mucho más común en los niños, particularmente en los bebés menores de un año de edad, que en las personas adultas.
No se conoce la causa para la mayoría de los casos de intususcepción en los niños; puede ocurrir espontáneamente. O puede ser provocado por una infección viral o un crecimiento dentro del intestino, tales como un pólipo, un ganglio linfático o un tumor. En el pasado, algunos casos de intususcepción parecían estar relacionados con una versión de la vacuna rotavirus llamada RotaShield. Esta vacuna fue eliminada de su uso en el año 1999.
Esta alerta declara que no se sabe si la vacuna provocó estos 28 nuevos casos. La FDA publicó la notificación para animar los reportes de cualquier caso nuevo de intususcepción para ayudar a evaluar si hay una asociación con la nueva vacuna aprobada rotavirus de RotaTeq®.
En resumen:
1. El rotavirus es una enfermedad seria.
2. No se sabe si la vacuna causó los 28 nuevos casos.
3. La declaración no quiere decir que haya un problema con la vacuna de RotaTeq®. Los CDC continúan a apoyar la recomendación del Comité de Asesoría sobre las Prácticas de Inmunización para la inmunización rutinaria de todos los bebés en los EE. UU. con tres dosis de RotaTeq® administradas por vía oral a las edades de 2, 4 y 6 meses.
Para mayor información, favor de ver el enlace siguiente:
Centers for Disease Control and Prevention: Notice About Intussusception and Rotateq® Vaccine (en inglés)
Rubéola
Se transmite el virus de rubéola por medio de las vías respiratorias (por ejemplo, una persona infectada tose y/o estornuda). Se conoce la rubéola como el sarampión alemán. Esta enfermedad causa un salpullido en la cara, una inflamación de las glándulas atrás de los oídos, y a veces una inflamación que no tarda mucho de las articulaciones pequeñas (como las articulaciones de las manos), y una fiebre baja. Suele ser una enfermedad no muy seria en los niños y los jóvenes.
¡Sin embargo, esto no es siempre el caso! En el año antes que empezó la vacunación contra la rubéola, 20,000 bebés nacieron con defectos debido a la capacidad de la rubéola para dañar al bebé en el útero. Si una mujer está infectada con rubéola en el primer trimestre de su embarazo, la probabilidad es como el 85% que un bebé en el útero estará dañado para siempre! El virus de la rubéola causa la sordera, la ceguera, los defectos del corazón o el retraso mental.
La vacuna que protege contra la rubéola se llama MMR (en inglés o triple viral en español), para sarampión, paperas y r rubéola, y protege contra estas tres enfermedades. Se aplica a 12-15 meses de edad, con un refuerzo a los 4-6 años de edad, de lo cual es generalmente cuando el niño comienza la escuela. Otra versión de la vacuna también está combinada—la vacuna MMRV, la cual incluye protección contra la sarampión-paperas-rubéola y varicela.
La vacuna de rubéola es un ejemplo muy único de vacunar a una persona para proteger a otra. Vacunamos a las niñas para que si se embarazan como adultas, que sus bebés en el útero estarán protegidos contra los efectos devastadores del virus de rubéola. Vacunamos a los niños para ayudar a parar la propagación de rubéola en la comunidad.
Para mayor información sobre la rubéola y la vacuna contra rubéola, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Rubella (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la vacuna MMR: www.immunize.org/vis/spmmr.pdf
Herpes Zoster
La culebrilla, también se conoce como herpes zoster o zoster, es un salpullido doloroso de la piel causada por el virus varicella zoster (VZV en inglés). VZV es el mismo virus que causa la varicela. Después de que una persona se recupera de la varicela, el virus se queda en el cuerpo. Generalmente el virus no causa más problemas; sin embargo, le puede reaparecer años después, causando la culebrilla. Cada año se calcula que un millón de casos de culebrilla ocurre en los EE. UU. El herpes zoster no es causado por el mismo virus que causa el herpes genital, la cual se trasmite sexualmente.
La culebrilla generalmente empieza como un salpullido en un lado de la cara o cuerpo. El salpullido empieza como ampollas que desarrollan una costra después de 3 a 5 días. El salpullido generalmente se resuelve dentro de 2 a 4 semanas. Antes de que el salpullido desarrolle, hay dolor, picazón, o los cosquilleros en el área dónde el salpullido se desarrollará. Otros síntomas de culebrilla pueden incluir la fiebre, el dolor de cabeza, los escalofríos, y un malestar del estómago.
Muy raramente, la culebrilla puede resultar en la neumonía, los problemas del oído, la ceguera, la inflamación del cerebro (la encefalitis) o la muerte. Para aproximadamente una de cada cinco personas, el dolor severo puede continuar aun después que el salpullido desaparece. Le llaman esta neuralgia pos-hepática.
Las personas, cuando se envejecen, están más susceptibles a desarrollar la neuralgia pos-hepática, y tiene más probabilidad de estar severa. Cualquier persona quien haya recuperado de la varicela puede desarrollar la culebrilla, incluyendo los niños. Sin embargo, la culebrilla ocurre más en las personas de 50 años y mayores. El riesgo de contraer la culebrilla aumenta con la edad.
La culebrilla no puede propagarse de una persona a otra. Sin embargo, el virus que causa la culebrilla, VZV, puede propagarse de una persona con la infección activa de culebrilla a otra persona quien nunca haya tenido la varicela por medio del contacto directo con el salpullido. La persona expuesta podría desarrollar la varicella no la culebrilla. La culebrilla no se transmite por el estornudar, toser o el contacto casual. Una persona con culebrilla puede propagar la enfermedad solamente cuando el salpullido está en la fase de la ampolla. Después de que el salpullido haya desarrollado costras, la persona ya no es contagiosa. Una persona no es contagiosa antes de que las ampollas aparecen o cuando tenga la neuralgia pos-hepática (el dolor crónico y deshabilitando que se queda después de que el salpullido haya desaparecido). El riesgo de transmitir la culebrilla es muy bajo si el salpullido está cubierto. Las personas con culebrilla deben de mantener el salpullido cubierto, no tocar o rascar el salpullido, y lavarse las manos a menudo para prevenir la propagación de VZV.
En 2006, la Administración de los Alimentos y Drogas (FDA) aprobó una nueva vacuna para reducir el riesgo de culebrilla (herpes zoster) para las personas de 60 años de edad y mayores. Los niños no deben recibir la vacuna contra la culebrilla. En los experimentos clínicos, la vacuna prevenía la culebrilla en aproximadamente la mitad de las personas de 60 años y mayores. También la vacuna puede reducir el dolor asociado con la culebrilla. Solamente una dosis de la vacuna contra la culebrilla está indicada para las personas adultas de 60 años y mayores.
Para mayor información sobre la enfermedad de herpes zoster (culebrilla) y la vacuna contra herpes zoster, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Shingles (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la vacuna contra herpes zoster: www.immunize.org/vis/sp_shingles.pdf
Food and Drug Administration Q&A About Shingles Vaccine (en inglés)
Tétanos
El tétanos es una enfermedad causada por una proteína peligrosa llamada toxina. Esta toxina ataca los músculos y los hacen contraer dolorosamente. Si la toxina afecta los músculos de la garganta, la respiración puede ser tan difícil que el niño puede sufocarse. El tétanos es diferente de las otras enfermedades previsibles con las vacunas debido a que no es una enfermedad que se transmita de una a otra persona. La bacteria vive en el suelo y generalmente entra al cuerpo después de una cortada en la piel. Los objetos de tienen un riesgo de estar contaminados con la bacteria del tétanos incluye los clavos o pedazos de vidrio que están en el suelo. También la jardinería es una actividad que expone a las personas al tétanos. Cuando la bacteria está debajo de la piel, se hace una toxina que causa los espasmos de los músculos. Si estos espasmos ocurren en la garganta, pueden interferir con la respiración, causando la sofocación. Además la toxina puede dañar el corazón. Las fracturas de la columna espinal o los huesos largos tales como el fémur (hueso de muslo) pueden resultar de las contracciones largas y fuertes y las convulsiones que el tétanos puede causar.
Es importante para vacunar a los niños contra el tétanos ya que es una parte de su naturaleza para jugar y ser curiosos por lo que pueden lesionarse. El lavarse las manos y bañarse hace poco cuando la bacteria que se mete debajo de la piel.
Aunque la bacteria del tétanos existe en todos los partes, el tétanos es una causa poco común en los EE.UU. Pero el tétanos no es tan rara a como puede pensar. En 2001, treinta y siete casos fueron reportados en los EE. UU. La muerte ocurre en aproximadamente 11% de los casos, especialmente en las personas mayores de 60 años de edad. Las mujeres embarazadas deben estar al día con su vacuna contra el tétanos para proteger a sus bebés de lo que se llama el tétanos neonatal. El tétanos neonatal generalmente ocurre como resultado de la infección con el tétanos del área umbilical.
Hay varias vacunas de las cuales protegen contra el tétanos. La vacuna DTaP está generalmente aplicada a los 2, 4, 6 y entre 12 a 15 meses de edad, con otra dosis entre los 4 a 6 años antes que entra el niño a la escuela. Las dosis de refuerzo están recomendadas empezando entre los 11 a 12 años y cada 10 años después. La primera vacuna de refuerzo es con la vacuna nueva y mejorada de Tdap, y las siguientes dosis están con la vacuna Td.
Para mayor información sobre la enfermedad de tétanos y la vacuna contra tétanos, vea:
Children’s Hospital of Philadelphia: Tetanus (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)
Declaración de Información sobre la vacuna Tdap: www.immunize.org/vis/sp_tdap.pdf
Tos ferina
Antes de que las vacunas contra la pertussis (tos ferina) fueran aplicadas, casi todos los niños contrajeron esta enfermedad. En los EE. UU., antes de la inmunización, habían más de 200,000 casos de la tos ferina reportados cada año con alrededor de 9,000 muertos relacionados con la tos ferina.
La pertussis puede ser una enfermedad seria especialmente para los bebés y niños pequeños. La enfermedad de pertussis se manifiesta por episodios largos de toser cuando el niño trata de escupir el moco grueso. El niño puede ponerse azul durante el episodio de toser. Los vómitos, el atorarse y el cansancio sigue el episodio de toser. La enfermedad puede tardar varias semanas. En los bebés, la pertussis puede causar la neumonía y resultar en el daño al cerebro, ataques y el retraso mental.
En el Condado de San Diego en el año 2005 tuvimos un record alto de 371 casos reportados. Esto fue más que el triple del año anterior.
Hay varias vacunas que protegen las personas de la pertussis. La vacuna de DTaP está generalmente aplicada a los 2, 4, 6 y entre los 12-15 meses de edad, con otra dosis entre los 4 a 6 años de edad antes del niño empiece la escuela. Hay una vacuna mejorada de Td (contra el tétanos y la difteria) llamada Tdap (tétanos, difteria y pertussis acelular) para aplicar a las personas de10 a 64 años de edad. La Tdap es la primera vacuna para proteger a los jóvenes y los adultos contra la pertussis. Solamente una dosis de refuerzo de Tdap es recomendada actualmente; la edad recomendada es entre los 11a 12 años de edad para los jóvenes y personas adultas deben recibir una sola dosis de Tdap para reponer la próxima dosis de Td de refuerzo. Las personas adultas quienes tienen o tendrán el contacto cercano con un bebé de menos de 12 meses de edad (tales como los padres de familia y los abuelo menores de 65 años de edad, las personas que cuidan a los niños y los proveedores de salud) pueden recibir una dosis de Tdap de refuerzo a un intervalo menos de 10 años para reducir el riesgo de transmitir la pertussis al bebé.
Para mayor información sobre la enfermedad de tos ferina (pertussis) y la vacuna contra ella:
Children’s Hospital of Philadelphia: Pertussis (en inglés)
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)
Declaración de Información sobre la vacuna Tdap: www.immunize.org/vis/sp_tdap.pdf
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Declaración de Información sobre la vacuna DTap: www.immunize.org/vis/spdtap01.pdf
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